BYD ha vendido bien en los últimos años, pero lo que realmente merece atención es si los propietarios actuales están dispuestos a seguir comprando la marca al cambiar de coche.

Según datos de la Asociación de Automóviles de China y el índice de fidelidad de marca de XCAR, la tasa de recompra de BYD en 2025 fue del 30.55%, superando a Tesla. Además, en el flujo de renovaciones hacia vehículos de nuevas energías, BYD también ocupa un lugar destacado, con un 45% de preferencia como primera opción.

Esta información es de gran valor para quienes están considerando cambiar o actualizar a un vehículo de nuevas energías. Pero debo ser claro: una alta tasa de recompra no significa que puedas comprar cualquier BYD sin arrepentirte.

1. Los propietarios actuales vuelven a comprar, lo que indica que no es solo “barato y popular”

Comprar un coche es un poco como comer: la primera vez te atrae el cartel, el precio, la fila o la recomendación de un amigo. Pero la segunda vez, no es por el ruido, sino porque la experiencia anterior fue satisfactoria.

Con un coche es igual: los propietarios actuales tienen más opciones al cambiar. Después de un tiempo, saben si el coche es práctico, si el servicio postventa es bueno, si la familia está satisfecha, y si han tenido problemas. Si aún así eligen la misma marca, significa que la marca no los ha desanimado en el uso real.

La tasa de recompra del 30.55% de BYD significa que aproximadamente uno de cada tres coches vendidos proviene de clientes recurrentes. Esto no solo refleja la inercia de ventas, sino también la aprobación continua de la marca, el producto y el servicio.

Pero no malinterpreten: una alta tasa de recompra solo indica que una parte considerable de los propietarios actuales están dispuestos a regresar. No responde si un modelo específico tiene asientos cómodos, suficiente espacio trasero, un sistema de infoentretenimiento rápido o un buen servicio postventa local. Para la mayoría, la compra final no es por el eslogan de la marca, sino por un coche concreto que usarán a diario.

2. Alta preferencia en renovaciones: el boca a boca realmente funciona

Otro dato más interesante: en el flujo de clientes que cambian o actualizan a vehículos de nuevas energías, BYD tiene un 45% de preferencia como primera opción.

Esto indica que muchas personas, al pasar de un coche de gasolina a uno eléctrico, o al cambiar de su primer eléctrico a otro, ya tienen a BYD en su lista prioritaria. Esto se debe no solo a la cobertura de la marca, la cantidad de modelos y el ruido en el mercado, sino sobre todo al boca a boca.

Los compradores de hoy son más astutos. Descuentan el discurso del vendedor y toman con pinzas las reseñas. Cuando llega el momento de pagar, preguntan a amigos que ya tienen el coche: ¿cómo funciona? ¿Te arrepientes? ¿El servicio postventa es confiable? ¿La familia está cómoda?

Las recomendaciones entre conocidos son más poderosas que cualquier anuncio. Si un coche no provoca quejas diarias y hasta los dueños lo recomiendan, se genera un efecto bola de nieve. La ventaja de BYD en renovaciones probablemente se debe a este boca a boca.

Sin embargo, el boca a boca tiene límites. Lo que funciona para tu amigo puede no funcionar para tu estructura familiar, tu distancia de desplazamiento, tu espacio de estacionamiento o tu acceso a carga. ¿Priorizas la tranquilidad diaria o la emoción al conducir? ¿Viajas más en ciudad o en carretera? ¿Tienes instalación de carga en casa? Estas preguntas son más importantes que “qué compran los demás”.

3. La ventaja de BYD: convertir las nuevas energías en una opción para la gente común

Considero que el mayor logro de BYD en los últimos años no es haber hecho que un modelo concreto parezca increíble, sino haber logrado que muchas personas que dudaban de los vehículos de nuevas energías piensen: “esto se puede probar”.

Esto es clave. La mayor barrera para los vehículos de nuevas energías no eran los términos técnicos, sino la confianza. Muchas familias piensan de forma práctica: que no sea complicado, que no sea arriesgado, que no te llamen conejillo de indias.

Cuando una marca tiene una base de usuarios lo suficientemente grande, se ve por la calle, hay conocidos que la usan y la red de servicio postventa es accesible, se reduce la ansiedad de compra. Para la vida cotidiana, muchos no buscan emoción, sino seguridad.

Un concesionario lleno de gente, muchos modelos y alta discusión refuerzan esa sensación de seguridad. Pero no recomiendo interpretar esa seguridad como “cualquier elección es acertada”.

BYD tiene una gama amplia de modelos dirigidos a diferentes públicos: algunos son más adecuados para desplazamientos urbanos, otros para uso familiar, unos apelan a la emoción de los jóvenes, otros son prácticos y económicos. Si solo te guías por la popularidad de la marca e ignoras el tamaño, las prestaciones, el tipo de motor y el uso previsto del modelo concreto, la probabilidad de equivocarte sigue siendo alta.

4. Lo que realmente debes evitar: tratar la tasa de recompra como un atajo

Una alta tasa de recompra es un punto a favor, pero no es un pase libre. He visto a muchas personas que al comprar un coche se fijan primero en las grandes tendencias, pero al final lo que realmente les importa es lo incómodo que es el viaje diario, si los ancianos suben y bajan fácilmente, si hay espacio para las cosas de los niños y si el sistema de infoentretenimiento es intuitivo. Muchas decisiones se ven bien en internet, pero al llevarlo a casa te das cuenta de dónde está el problema.

Por eso, para quienes están considerando cambiar o actualizar a un BYD, mi consejo es simple: primero, considera la aceptación de la marca; segundo, la adaptación del modelo concreto.

En el primer nivel, BYD tiene datos que lo respaldan: la tasa de recompra del 30.55% y el 45% de preferencia en renovaciones muestran que no es una marca que solo viva de la popularidad.

En el segundo nivel, debes confirmar por ti mismo: ¿los asientos del modelo que te gusta son cómodos para tu familia? ¿Es fácil acceder a las plazas traseras? ¿El maletero admite objetos grandes del día a día? ¿La lógica del sistema de infoentretenimiento te resulta aceptable? ¿La respuesta y suavidad durante la prueba de conducción se ajustan a tu estilo?

La marca puede reducir el coste del error, pero no puede hacer la elección por ti. Lo complicado es que los datos te dicen “muchos todavía eligen esta marca”, pero no te dicen “si este modelo se adapta a tu hogar”. Ese paso debes darlo en tu propia vida.

5. ¿Se puede comprar ahora? Mi consejo: considerarlo condicionalmente

Si estás pensando en cambiar o actualizar a un vehículo de nuevas energías, BYD merece estar en tu lista prioritaria.

¿Para quién es adecuado? Para quienes quieren pasar de un coche de gasolina a uno eléctrico sin demasiados riesgos; para quienes valoran la base de usuarios de la marca y tienen conocidos que ya usan BYD; y para los propietarios actuales de BYD que quieren mantener la misma lógica de uso al cambiar de coche.

¿Para quién no es adecuado? Si eres muy exigente con una experiencia concreta, como la calidad de conducción, la comodidad de los asientos, el sistema de infoentretenimiento, la asistencia a la conducción o la recarga en viajes largos, o si necesitas calcular cada configuración al detalle, no te dejes llevar solo por la tasa de recompra. Debes fijarte en el modelo concreto, hacer una prueba de conducción seria y, preferiblemente, llevar a tu familia.

Mi recomendación de compra: consideración condicional. La tasa de recompra y la preferencia en renovaciones de BYD demuestran que tiene peso entre los usuarios. Pero comprar un coche no es votar por una marca, es gastar dinero para tu día a día. Puedes usar estos datos para aumentar tu confianza inicial en BYD, pero la decisión final debe basarse en si ese modelo concreto gasta tu dinero en lo que realmente necesitas.

Si ya conoces a algún propietario de BYD, te sugiero que le hagas tres preguntas: ¿cuánto tiempo llevas con el coche? ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Qué es lo que más criticas? Esas tres respuestas son más útiles que un montón de palabras bonitas.

Déjanos tu opinión en los comentarios: si fueras a cambiar o actualizar a un vehículo de nuevas energías, ¿considerarías a BYD como primera opción? ¿Confías más en los datos de tasa de recompra o en las experiencias reales de otros conductores?